El lamento de Dor-lómin

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simientes…

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Te veo como un temblor…

Te veo como un temblor
en el agua.
Te vas,
te venís,
y dejás anillos en mi imaginación.

Cuando estoy con vos
quisiera tener varios yo,
invadir el aire que respiras,
transformarme en un amor caliente
para que me sudés
y poder entrar y salir de vos.

Acariciarte cerebralmente
o meterme en tu corazón y explotar
con cada uno de tus latidos.

Sembrarte como un gran árbol en mi cuerpo
y cuidar de tus hojas y tu tronco,
darte mi sangre de savia
y convertirme en tierra para vos.

Siento un aliento cosquilloso
cuando estamos juntos,
quisiera convertirme en risa,
llena de gozo,
retozar en playas de ternuras
recién descubiertas,
pero que siempre presentí,
amarte, amarte
hasta que todo se nos olvide
y no sepamos quién es quién.

Gioconda Belli

 

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llamadas…

llamadas

El Espejo Roto (fragmento)

El hombrecito que cantaba sin cesar
el hombrecito que bailaba en mi cabeza
el hombrecito de la juventud
rompió el cordón de su zapato
y todas las barracas de la fiesta
se derrumbaron de pronto
y en el silencio de esta fiesta
en el silencio de esta cabeza
yo percibí tu voz feliz
tu voz desgarrada y frágil
infantil y desolada
que desde lejos me llamaba
y la mano llevé a mi corazón
en el que se agitaban
ensangrentados
los siete pedazos de cristal de tu risa estrellada.

Jacques Prévert

 


nostalgias…

nostalgias

Trasmundo

Más allá del deseo y su luz torpe,
más allá de la risa, al otro lado
de ese instante sin tiempo o la nostalgia,
lejos de la razón, de la locura,
más allá de mí mismo, de la vida,
tan inútil, tan vieja conocida,
más allá de estos sueños, de esta muerte:
tras de la sombra en llamas de tus ojos.

Abelardo Linares
De “Espejos”

 


Ai-versario

MG-un año

Watashi wa hiza anata no Daimyo…

Watashi wa hontoni anata no mono yo!
Domo arigato gozaimashite,
Kimi o ai shiteru!!

Abro los cauces de tinta que has labrado,
momento a momento,
con paciencia,
con tu risa,
con tu manera única de dibujarme de nuevo.

Y sólo por ti
y sólo contigo,
vuelvo la vista
y rememoro.

Un año entero

Porque ha sido un año
lleno de tu nombre en mis labios,
pleno, hermoso, sincero,
entregado
y tan revelador…

Filigranas de pies ligeros
danzan libres
por mi sangre
cuando te pienso.

Cuando no te pienso,
estás ahí.
Durante las sonrisas
y durante las no sonrisas,
haciendo,
Hacedor,
alguien mejor de mí.

Cuando el raso del tiempo nos cubra,
haciendo de este primer año eso,
sólo el primer año,
podré cantar al mundo
una sencilla,
humilde y feliz tonada:

Tú me nombraste Gatita

Y bajo cada sílaba
en cada instante,
realmente me nombraste
Felicidad

Hoy comparto este bullicio
que no cesa,
hoy lo grito apasionada.
Aquel yo ya no soy mía
se ha hecho paño en forma de esencia,
y me ha crecido
hasta escapar por los poros,
bailar en letras
risas y tinta.

Nunca fui tan yo como ahora

Nunca un gracias me trazó así cada línea

Bullanguera, retozona, felina,
coquetamente ruborizada,
y por encima de todo,
honestamente enamorada.

Soñando la palabra aniversario
como ese primer escalón
que tu mano me ayudó a subir.

Gracias, mi Dueño,
Hontoni kimi ai shiteru!!

Gatita de Mitxel, 15 de octubre de 2014


bocas…

bocasTu boca viene a mí, solo tu boca…

Tu boca viene a mí, solo tu boca.
Viene volando,
libélula de sangre, llamarada
que enciende ésta mi noche de ceniza.
Toda la sal del mar habita en ella,
todo el rumor del mar,
toda la espuma.
Boca para los besos dibujada,
donde duerme tu lengua tentadora.
Todo el vino del mundo está en tu boca,
todo el pecado
y la inocencia toda.
Boca que calla y cuando dice, oculta.
Capaz de toda la verdad tu boca,
de toda la verdad y la mentira.
Ríe tu boca y se despierta el día.
(Relámpagos de nieve hay en tu risa).
Como un tropel de potros me atropellan
los besos de tu boca deliciosa;
tu boca, mariposa equivocada,
tu boca ajena que se desdibuja
en mi noche de círculo y ceniza.

Piedad Bonnett
Colombia, 1951


carnalidad…

carnalidadPrincipio de la carne

Necesito la carne para amarte,
la carne enamorada, pero no
más allá de la tumba sino contra la tumba.
Tendido entre nosotros el temor
ha vencido su insomnio y se remansa.
¿Qué pensará la muerte ante la fiesta?
¿Pierde la compostura, suspende sus trabajos?

¡Antídoto, entusiasmo, derríbale las leyes,
ofrécele estos pechos de artesana
que señalan el norte y piden viaje!
Es lógico perderse, los guías se equivocan.
A veces el destino es blando y tibio y mueve
dos remos terrenales
que remontan la risa hasta el principio,
hasta el punto final de los comienzos.

Andrés Neuman

 


Felicidades, watashi no Miná…!

cumple_2014

Podría dibujarte con mis dedos, bailando rasgos y emociones, sombreando la paciencia, iluminando tu placer; dando siena en el reto oscuro cuando bajas la frente y esperas una respuesta; sanguina claro, algo difuso, cuando algo en mí te sorprende; alguna respuesta diferente… o no, o la respuesta adecuada y certera que nace espontánea como mi rubor impenitente… Y buscaría un hermoso bermellón para dibujar tu carcajada. Como fuegos artificiales iluminando todo el lienzo.
Podría tallarte con mi boca, en pequeñas mordeduras cuidadosas y prohibidas. Esa línea que la risa deja permanente justo en cada comisura, el hueco profundo que esconde tu barba y me cuenta enciclopedias de una voluntad indomeñable; la lisura de tu frente rota sólo por dos líneas verticales, un poco oblicuas, pequeñas, apenas líneas realmente; el dibujo de tus labios, cuando serio, un contrapunto, nunca lejos de la curva; y de entre todos los bajorrelieves, mordería una talla impresionante que hiciera tu mirada. Esa mirada llena de miradas.
Si te plegara con papel, te haría siempre en yukata. Así, sentado, erguido, alto, todo y más y a un tiempo relajado, tan calmo y tan seguro. Usaría un papel azul, jaspeado, algo que recordara un damero con los ritmos algo dislocados en los bordes. Y plegaría con mucho cuidado tus manos, saliendo de las largas mangas. Hasta en papel hacer tus dedos sería un placer inmenso…
Si te anudara como a un cabo, usando mi rueda de Kumihimo, usaría cuerda de seda en blanco, en negro y en todos los tonos de sombra tostada intermedios. Dejaría un hilo en azul. Y quizás otro, fino en rojo. Y trenzaría la espiral alternada en pequeños puntos reunidos por curvas, para que todas esas emociones que despliegas o contienes se hicieran nubes trepando hasta llegar al nudo. Te remataría de plata. Un extremo, un torque. El otro, la cabeza de un dragón.
Si tuviera que pensar una comida… me es imposible no sonreír aquí la tinta y hacer dulce la respuesta batiendo risueña una crema pastelera. Inusual, sorprendente, siempre tierna pero firme; clara pero intensa; resistente, versátil, honda. Y profundamente sensual.

Si un sonido, mares de tinta necesitaba… pero me quedo con estos sobre los demás: el silencio que hace espera entre esas dos palabras con que siempre me despides. Y esas dos justas palabras.
Y tu risa. Y el murmullo complacido justo antes de apreciar algo que te ha placido. Y… y…
Si un pensamiento… ah, si tuviera que hacerte en filigrana como un pensamiento al que regresar una vez y otra, como un nombre o un concepto, por supuesto elegiría una palabra, una nuestra, una sóla, y me mordería los nudillos por tener que dejar detrás los pares de letras que apuntalan esa una… pero no puedo evitarlo, como un cielo entero, eres Mi Dueño. Y la cúpula que abarca sólo eso ya…
Si una sensación, igualmente me retuerzo, regalas muchas, eres muchas, voy a tener que rendirme en ésta, incapaz de reducirlas todas a una sola… pero si Aishiteru no las reduce…
Pequeñas trampas, mi Daimio, pequeñas trampas, para buscar una palabra, una sensación, un pensamiento, necesito recurrir a las mías…
Ni me atrevo a buscar una sola canción. Ese es un reto imposible. Aunque hay cierto ritmo familiar que desde hace ya casi un año te define…
Pero si quiero expresarte en un deseo, elijo el Deseo de desear.
Deseo de cumplir cada línea de la larga lista que escribimos, y de tener mucho espacio libre para seguir escribiendo.
No se dice en voz alta o no se cumple.
Pero se alienta como tú alientas, como tú regalas. Generosamente. Y prefiero ignorar los desaires de los genios que ponen trabas a la desmesura… Ten todos los deseos que quieras.

Es tu cumpleaños. Pero soy yo quien se siente regalada.
Por tu mera existencia, que de somera no tiene nada.

Mi deseo para ti, absoluta, desvergonzada, risueña y restallante felicidad.
Te amo, mi Amo.
Tanjoubi omedetou gozaimasu, watashi no daisuki Miná to hontoni Aishiteru!
Watashi no anata…

Gatita de Mitxel, 15 de septiembre de 2014


guitarras…

guitarrasGuitarra

                                                            A Francisco Guillén

Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.

Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira
la carne dura.

Arde la guitarra sola,
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.

Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,

y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio, ni mariguana,
ni cocaína.

¡Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!

Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.

El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie por sobre el muro,
tu son entero…

Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.

Nicolás Guillén

 


Bailando

010 Gracias G-M - 13 -

En la filigrana desgranada de mi piel
que anhela y canta.

En el embate al solaz que tus dedos rompen
como un oleaje dibujado en mi arena.

En ese espacio sin tiempos de tu boca
que separa las palabras y las hace fieros besos.

En el raso deslucido de mis canas disfrazadas
y en la argéntea luz de tus sienes masculinas.

En la risa grave que muerden tus labios
y se hace ecos en mi sangre.

En la luz que suena como dedos engarfiados
cuando hablas fijamente con los ojos.

En cada uno de tus gestos.
Animales atávicos que trazan
y arañan su sendero
por mi carne dispuesta y levantada.

En el fresco aroma que te envuelve
y enmascara
el oscuro calor de la piel de tu cuello,
desprevenido.

En la fuerza que no cuentas
pero aúlla y hasta salta
cuando das forma y hasta dictas
el abrazo dormido de mi espalda.

En cada orden que se hace reto
y espera
y deseo
y humilde y agradecida sonrisa.

Bailo.
Bailo con cada brazada de aire
con que llenas mis pulmones.

Y cada vez que expiro
Cada vez que expiro.
Bailo también.

Dentro de mi mísma,
tú mismo.
Una pirueta que hace de tu nombre
el mío.

Por ti
bailando.
Y bailando en ti.
¡Aishiteru, mi Daimio!

Gatita de Mitxel. 27 mayo 2014


noches…

noches.jpgLa noche quiso que fuésemos noche…

La noche quiso que fuésemos noche
también nosotros, térreos
como la sombra y como los animales
que vagan desnudos a la caza del deleite.
El aire, entre tu pecho y mi pecho,
se cargó de hondas sales;
corríamos en fuentes abismales;
inundábamos de luna islas de olvido.

Nuestra vida, pobre si la entendíamos
según la luz, se había expandido
en ardiente, oscura flor.

Todo en la Aventura cambiaba:
si me mirabas, no era yo;
si te reías, no eras impura.

Carles Riba
Versión de Rafael Santos