El lamento de Dor-lómin

Entradas etiquetadas como “agua

alfarerías…

alfarerias

 

 

Mujer de barro

Mujer de barro soy, mujer de barro:
pero el amor me floreció el regazo.

Mujer
¡Cuán vanamente, cuán ligeramente
me llamaron poetas, flor; perfume!

Flor; no: florezco. Exhalo sin mudarme.
Me entregan la simiente: doy el fruto.
El agua corre en mí: no soy el agua.
Árboles de la orilla, dulcemente
los acojo y reflejo: no soy árbol.
Ave que vuela, no: seguro nido.

Cauce propicio, cálido camino
para el fluir eterno de la especie.

Ángela Figuera Aymerich

 

Anuncios

simientes…

simientes

Te veo como un temblor…

Te veo como un temblor
en el agua.
Te vas,
te venís,
y dejás anillos en mi imaginación.

Cuando estoy con vos
quisiera tener varios yo,
invadir el aire que respiras,
transformarme en un amor caliente
para que me sudés
y poder entrar y salir de vos.

Acariciarte cerebralmente
o meterme en tu corazón y explotar
con cada uno de tus latidos.

Sembrarte como un gran árbol en mi cuerpo
y cuidar de tus hojas y tu tronco,
darte mi sangre de savia
y convertirme en tierra para vos.

Siento un aliento cosquilloso
cuando estamos juntos,
quisiera convertirme en risa,
llena de gozo,
retozar en playas de ternuras
recién descubiertas,
pero que siempre presentí,
amarte, amarte
hasta que todo se nos olvide
y no sepamos quién es quién.

Gioconda Belli

 


tentaciones…

tentaciones

Gacela de terrible presencia

Yo quiero que el agua se quede sin cauce.
Yo quiero que el viento se quede sin valles.

Quiero que la noche se quede sin ojos
y mi corazón sin la flor del oro.

Que los bueyes hablen con las grandes hojas
y que la lombriz se muera de sombra.

Que brillen los dientes de la calavera
y los amarillos inunden la seda.

Puedo ver el duelo de la noche herida
luchando enroscada con el mediodía.

Resisto un ocaso de verde veneno
y los arcos rotos donde sufre el tiempo.

Pero no me enseñes tu limpio desnudo
como un negro cactus abierto en los juncos.

Déjame en un ansia de oscuros planetas,
¡pero no me enseñes tu cintura fresca!

Federico García Lorca

 


escrituras…

escriturasEscribir con tu forma…

Escribir con tu forma
Con mi forma yo que busco por el agua
Escribirte
Para volver a hundir los ojos en el agua
Que cae tras la puerta
Con tu forma
Prendida en el pelo con un broche de lluvia
Y una sonrisa obscena.
Quiero robar el broche y rescatar tu nombre
Para cruzar la puerta
Con tu forma.

María Cinta Montagut
De “Par”

 


entregas…

entregas

En la estación del sueño

                                                                  “Hemos olvidado nuestros nombres
                                                                nuestros pronombres se confunden
                                                                                                            y se enlazan…”
                                                                                                                  Octavio Paz

Tu llovizna y mi niebla
Tu júbilo y mis ojos
Tus ojos y mi vientre
Mis manos y tu cuerpo

En esta estación de un sólo sueño
Mi entrega de agua transparente

Tu fuego
espiral en mis entrañas

María Clara González
De “Pasajeros del viento”

 


¡Felicidad-es!

15sep2015

En un mar de letras
se confunden los dedos
entre pliegues de risas,
comisuras alzadas,
todas…
No hay tiempos
ni pasados ni futuros
abrazados en la garganta
del instante que vivimos.

Vivos, sonriendo.

Reunidos en el vano
de mis manos,
que son tuyas,
modelando tus tobillos.
Y atados por una mirada
silenciosa,
tan sonora,
que provoca éntasis
y un susurro ronco,
descarnado.

Un trazo virtual
en la crónica de deseos
tan soñados.
Mientras nacen nuevos sueños
sin caduca tinta domeñable.

Sencilla es la palabra
que me nace
y sencillo y claro
el sentimiento.

Te amo.
Aishiteru to omedeto,
watashi no Goshujinsama!! ❤

Gatita de Mitxel, 15 de septiembre de 2015


sinergias…

sinergias

Encuentro

Estábamos tan lejos el uno del otro.
Mares había entre nosotros.
Montañas y agua.
Fuego y viento.
Largos años
de oscura
desesperación
había entre nosotros.

Pero nos encontramos,
a pesar de todo,
porque la vida lo quería
ciegamente.

Otto René Castillo
Extraído de “Poesía” Casa de las Américas, 1989

 


perfecciones…

perfecciones

 

En un lugar al sur…

Es un lugar al sur, un lugar donde
la cal
amotinada desafia el mirar.
Donde viviste. Donde a veces en sueños
vives aún. El nombre empapado de agua
te escurre de la boca.
Por caminos de cabras descendías
a la playa, el mar batía

en aquellas piedras, en estas sílabas.
Los ojos se perdían ahogados
en el fulgor
del último o del primer día.

Era la perfección.

Eugenio de Andrade
Versión de Aníbal Núñez

 


nayades…

nayadesBaño en cueros

Haberlo vivamente deseado y verlas
pisar el agua que la luna enturbia
y estarlas a mirar; los cuerpos blancos
romper la sombra del metal luciente
-desnudo universal, desnudo hasta la muerte-
y quedarse indeciso, en pie, en lo oscuro,
como un viejo marino sospechando un tiempo
súbitamente aventuroso, y, luego,
olvidando los restos de la cena triste
con guitarra y golletes salivosos,
entrar a carga de animal entero
llamado por el agua o por los cuerpos.

Corre hasta el filo castrador del frío,
agua como de espadas.
Las estatuas
se ablandan entre risas, en la espuma.

Carlos Barral

 


Decantada

5c4a9f5fbf2ebe891caac9e48b1aa764Soy de arcilla.
Una muñeca de muñecas
llenas de maullidos.
Hoy me duele
la pequeña niña
que nunca fuí.
La joven que tejía
inocencias como escudos.
La madre que no pude ser.
Arañada por memorias
que mi desmemoria
no desecha.
Grano a grano
me deslizo
en un baile viejo
mientras gira
la sonrisa dulce
que abraza
trémula y tierna
la tinta de mis venas.
Como Sally voy
de costura en costura,
añadiendo hilo
en cada siete de mis dedos.
Y detengo a Cronos
aquietada
en la garganta
de un tiempo
que no es mío.
Me decanto.
Arqueada hasta encontrarme,
no en la arena
ya brumosa…
No.
Sino en la que espera
por caer.
Soy de aire.
Tan ligera como un humo.
Aspirada y devuelta
en un aliento transparente.
Apenas un nombre
o un apodo.
Pero soy.
Sin cadenas ni palabras.
Ese abrazo que nunca fue
Ese hago yo mío
y lo bailo.
Como se bailan
las cosas imposibles.
Con toda el alma
hecha ventisca.
Soy un fuego.
Una brasa que no cesa
Una chispa nada más.
Arabesco en una sombra
de matrioskas.
Y soy de carne.
En la tierra
soy de carne.
Furiosa,
encarnizada
y cruda carne
que desmenuza alaridos
de felina necesidad
mientras danza,
disparatada,
como una hurí,
usando mis rodillas
y mis manos
y mis dientes
para avanzar,
grano a grano,
hasta alcanzarme
y recoger,
en ese segundo incomparable,
a la mujer
que el tiempo
o la vida
ha modelado.
No soy un eco
ni un redoble.
No soy agua.
Soy yo misma.
Soy yo misma.
Decantada,
desnuda de palabras ya.
Yo misma.
Nada menos.
Nada más.


Gatita de Mitxel, 6 de abril de 2015