El lamento de Dor-lómin

Archivo para septiembre, 2015

amaneceres…

amaneceres

La noche blanca

Cuando la sombra cae, se dilatan tus ojos,
se hincha tu pecho joven y tiemblan las aletas
de tu nariz, mordidas por el dulce veneno,
y, terrible y alegre, tu alma se despereza.

Qué blanca está la noche del placer. Cómo invita
a cambiar estas manos por garras de pantera
y dibujar con ellas en tu cuerpo desnudo
corazones partidos por delicadas flechas.

Nieva sobre el espejo de las celebraciones
y la nieve eterniza el festín de tus labios.
Todo es furia y sonido de amor en esta hora
que beatifica besos y canoniza abrazos.

Para ti, pecadora, escribo cuando el alba
me baña en su luz pálida y tú ya te has marchado.
Por ti, cuando el rocío bautiza las ciudades,
tomo la pluma, lleno de tu recuerdo, y ardo.

Luis Alberto de Cuenca

 

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guitarras…

guitarrasCanción para la guitarra

            Y canto para adentro
            porque no tengo afueras…

Me aprieto la guitarra
y siento la madera.
Se me llenan de música
las oscuras cavernas…

            Yo soy yo, limitado
             por carne sorda y venas.

Si alguna vez levanto
los ojos de las cuerdas,
me siento fugitivo
de lo que vale y cuenta.

Y no me reconozco,
y me doy tanta pena
que enmudezco y me duele
la raíz de la lengua

              Por eso cuento y canto
              para adentro las penas:
              Porque me sueno a hombre
              y me duelo de veras…

Y puedo decir: Hambres,
en plural; Vida Perra;
o simplemente Amor;
y escupir a la Tierra…

Canciones que me arranco
de las furiosas piedras
del montón de la sangre
que llevo siempre a cuestas.

Palabras con sentido,
efectivas vivencias.
No, Sol, Luna, Nenúfar
o Arcángel sin Fronteras.

Me escucho y no me importa
que los demás entiendan;
me basta con sentirme
el alma en la madera.

             Que canto para adentro,
             porque no tengo afueras.

Victoriano Crémer

 


vanidades…

vanidades

Ce monde est bien plat  –  Qué vulgar es este mundo

¿Y de la vanidad…
                                       qué me dices de la vanidad?
Tiembla la mano como tañida por un ángel terrible
y la vejez oculta la belleza aquella
que fue deseo de otros

y los rostros de pétalos caídos
sólo saben en los ojos que ya no hay esquinas
que doblar,
tan sólo el alarido,
el pulso de un final tan ordinario
como otros.

No hay nada particular en la vejez,
¿por que no morir, entonces,
cuando la savia no precisa el decorado,
cuando el flou es una resta,
cuando apenas puede imaginarse
otro luto que no sea el que recogen los ojos?

Desnúdate para mí,
quítate los afeites
y que sean tus axilas
las que llenen mis manos.
Quede la vanidad para otras pieles
y déjame abrazar tu cuerpo último
herido por el tiempo
hasta expirarlo.
Fuimos… que ya es bastante.

Luis Felipe Comendador

 


pianisimos…

pianisimos

Jazz-Lilith

Con mis ojos escucho, con mis ojos
de menta y de cristal desmesurado.
Con mis ojos de piano en el ocaso,
con mis ojos de tigre y de cerezo.
Con mis ojos escucho los acordes,
los desgarrados sones de la tarde,
los sones del amor y del sollozo,
los muslos que se acercan por el cielo.
Con mis ojos escucho tantas selvas,
tantas selvas de furia y de carbunclos.
Con mis ojos de piano, con mis ojos
de hoguera abandonada en el desierto.
Los acordes se rompen en el canto,
los acordes se quiebran en los árboles,
los muslos se acercan por el cielo,
los muslos de magnolia y de ceniza.
Con mis ojos escucho los dos muslos,
con mis ojos de menta y de asesino,
con mis ojos de músico extraviado.

Juan Eduardo Cirlot

 


¡Felicidad-es!

15sep2015

En un mar de letras
se confunden los dedos
entre pliegues de risas,
comisuras alzadas,
todas…
No hay tiempos
ni pasados ni futuros
abrazados en la garganta
del instante que vivimos.

Vivos, sonriendo.

Reunidos en el vano
de mis manos,
que son tuyas,
modelando tus tobillos.
Y atados por una mirada
silenciosa,
tan sonora,
que provoca éntasis
y un susurro ronco,
descarnado.

Un trazo virtual
en la crónica de deseos
tan soñados.
Mientras nacen nuevos sueños
sin caduca tinta domeñable.

Sencilla es la palabra
que me nace
y sencillo y claro
el sentimiento.

Te amo.
Aishiteru to omedeto,
watashi no Goshujinsama!! ❤

Gatita de Mitxel, 15 de septiembre de 2015


sobre espacios y tiempos…

espacio-tiempo

De tiempo a espacio

Naciste desde el fondo de la noche,
del sueño donde el tiempo comienza a ser raíz
y la mirada sólo tibio aire,
cuando aún no era ojo sino apenas un viento suave,
un aroma erigido sin mano que lo toque.

Eras la flor ahogada flotando sobre el cuerpo
en nuestro amanecer hacia la luz;
destrozabas la noche con tus ojos,
hundida en mi desnudo
tal un vivo rumor de brisa que al oído
volcara la virtud de su marea,
y mi aliento en tu savia navegaba,
y tu voz en mi pulso se moría
como sombra de ave agonizante,
transformando mi cuerpo en sueño tuyo,
en vivo espejo abandonado
o silencio que cruza los espacios.

Alí Chumacero