El lamento de Dor-lómin

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Viendo el otro día la película de Logan en los créditos finales me reencontré con esta olvidada joyita oscura del gran Johnny Cash y tanto disfruté del reencuentro que decidí hacerle un hueco en estos salones. Espero que la disfruteis tanto como yo.

Johnny Cash – When the man comes around

Y escuché, como era, el sonido del trueno:
Una de las cuatro bestias me dijo “Ven y mira”. Y lo hice.
Y contemplé, un caballo blanco.

Hay un hombre caminando por ahí tomando nombres.
Y él decide a quien liberar y a quien culpar
No a todos se les tratará igual.
Habrá una escalera dorada descendiendo.
Cuando el hombre venga por aquí.

Los pelos de tu brazo se erizarán.
Con el terror en cada trago y en cada sorbo.
Para que participes de esta última copa ofrecida.
O desaparezcas en el torno del alfarero.
Cuando el hombre venga por aquí.

Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros.
Cien millones de ángeles cantando.
Multitudes marchando al gran timbal.
Voces llamando, voces llorando.
Algunos nacen y otros están muriendo.
Es el Reino del Alpha y el Omega que llega.

Y el remolino está en el espino.
Las vírgenes están recortando sus mechas
El remolino está en el espino.
Es difícil para ti cocear contra los aguijones.(1)

Hasta el Armagedón, no hay paz contigo, no hay paz.
Luego, el gallo llamará a sus pollos a casa.
Los sabios se inclinarán ante el trono.
Y a sus pies lanzarán sus coronas de oro.
Cuando el hombre venga por aquí.

Quien es injusto, sea injusto todavía.
Quien es justo, sea justo todavía.
Quien es inmundo, sea inmundo todavía.
Escuchad las palabras escritas en la antigüedad
Cuando el hombre venga por aquí.

Escuchad las trompetas, escuchad los gaiteros.
Cien millones de ángeles cantando.
Multitudes marchando al gran timbal.
Voces llamando, voces llorando.
Algunos nacen y otros están muriendo.
Es el Reino del Alpha y el Omega que llega.

Y el remolino está en el espino.
Las vírgenes están recortando sus mechas
El remolino está en el espino.
Es difícil para ti cocear contra los aguijones.

En el quintal medido y en el penique y la libra.(2)
Cuando el hombre venga por aquí.

Y oí una voz en medio de las cuatro bestias,
Y miré, y he aquí: un caballo pálido.
Y su nombre, de quien estaba sentado sobre él, era La Muerte.
Y el Infierno le seguía.

(1) Referencia a la frase de los Hechos de los Apóstoles según la traducción de la Biblia del Rey Jacobo (King James Bible)
(2) Referencia al refrán inglés: A penny wise, a pound foolish: Un penique de sabiduría, una libra de locura.

Johnny Cash – When the man comes around

And I heard, as it were, the noise of thunder:
One of the four beasts saying: “Come and see.” And I saw.
And behold, a white horse.

There’s a man goin’ ’round takin’ names.
An’ he decides who to free and who to blame.
Everybody won’t be treated all the same.
There’ll be a golden ladder reaching down.
When the man comes around.

The hairs on your arm will stand up.
At the terror in each sip and in each sup.
For you partake of that last offered cup,
Or disappear into the potter’s ground.
When the man comes around.

Hear the trumpets, hear the pipers.
One hundred million angels singin’.
Multitudes are marching to the big kettle drum.
Voices callin’, voices cryin’.
Some are born an’ some are dyin’.
It’s Alpha’s and Omega’s Kingdom come.

And the whirlwind is in the thorn tree.
The virgins are all trimming their wicks.
The whirlwind is in the thorn tree.
It’s hard for thee to kick against the pricks.

Till Armageddon, no Shalam, no Shalom.
Then the father hen will call his chickens home.
The wise men will bow down before the throne.
And at his feet they’ll cast their golden crown.
When the man comes around.

Whoever is unjust, let him be unjust still.
Whoever is righteous, let him be righteous still.
Whoever is filthy, let him be filthy still.
Listen to the words long written down,
When the man comes around.

Hear the trumpets, hear the pipers.
One hundred million angels singin’.
Multitudes are marchin’ to the big kettle drum.
Voices callin’, voices cryin’.
Some are born an’ some are dyin’.
It’s Alpha’s and Omega’s Kingdom come.

And the whirlwind is in the thorn tree.
The virgins are all trimming their wicks.
The whirlwind is in the thorn tree.
It’s hard for thee to kick against the pricks.

In measured hundredweight and penny pound.
When the man comes around.

And I heard a voice in the midst of the four beasts,
And I looked and behold: a pale horse.
And his name, that sat on him, was Death.
And Hell followed with him.

 


compases…

compases

En el infierno había un violoncello…

                                                                          A Musia Sackhaina

En el infierno había un violoncello
entre el café y el humo de pitillos
y cien aulas con libros amarillos
y nieve y sangre y barro por el suelo.

Pero tú, resguardada por el velo
de tus cristales de lucientes brillos,
pasabas, seria y pura, en los sencillos
compases de tu fe y de tu consuelo.

Algunas veces fuimos, de la mano,
por las venas del bosque y la corneja
cantó melancolía en nuestras almas,

si nos separa el Abrego inhumano,
no llores mi amistad hoy que se aleja,
entrega al viento el talle de tus palmas.

Rosa Chacel

 


confluencias…

confluenciasEsa chica

Había renunciado, como un muerto,
a la vida, al placer. Me limitaba
a resistir -como un superviviente
el día después- cuando llegaste tú.
No hubo ningún milagro, aunque tampoco
lo esperaba. En el cielo, las estrellas
siguieron alumbrando indiferentes,
ajenas a nosotros.
                                    Aquí abajo
nada cambió. El mundo siguió siendo
el infierno de siempre. Los diarios
siguieron vomitando corrupciones,
atentados, catástrofes… No puedo
ni siquiera decir que mejorase
mi opinión del amor. Por no cambiar,
no cambió ni mi suerte. -Soy el mismo
pertinaz perdedor.-
                                   La diferencia
es sólo que estás tú y que contigo
todo es más soportable. Hasta la vida
vuelve a ser un placer
cuando estamos a gusto.

Javier Salvago


Eva Y Cipris…

evaycipris.jpg¡Carne, celeste carne de la mujer!

¡Carne, celeste carne de la mujer! Arcilla
-dijo Hugo-, ambrosía más bien ¡oh maravilla!
La vida se soporta,
tan doliente y tan corta,
solamente por eso:
¡roce, mordisco o beso
en ese pan divino
para el cual nuestra sangre es nuestro vino!
En ella está la lira,
en ella está la rosa,
en ella está la ciencia armoniosa,
en ella se respira
el perfume vital de toda cosa.

Eva y Cipris concentran el misterio
del corazón del mundo.
Cuando el áureo Pegaso
en la victoria matinal se lanza
con el mágico ritmo de su paso
hacia la vida y hacia la esperanza,
si alza la crin y las narices hincha
y sobre las montañas pone el casco sonoro
y hacia la mar relincha,
y el espacio se llena
de un gran temblor de oro,
es que ha visto desnuda a Anadiomena.

Gloria, ¡oh, Potente a quien las sombras temen!
¡Que las más blancas tórtolas te inmolen!
¡Pues por ti la floresta está en el polen
y el pensamiento en el sagrado semen!

Gloria, ¡oh, Sublime que eres la existencia,
por quien siempre hay futuros en el útero eterno!
¡Tu boca sabe al fruto del árbol de la Ciencia
y al torcer tus cabellos apagaste el infierno!

Inútil es el grito de la legión cobarde
del interés, inútil el progreso
yankee, si te desdeña.
Si el progreso es de fuego, por ti arde,
¡Toda lucha del hombre va a tu beso,
por ti se combate o se sueña!

Pues en ti existe Primavera para el triste,
labor gozosa para el fuerte,
néctar, Ánfora, dulzura amable.
¡Porque en ti existe
el placer de vivir hasta la muerte
y ante la eternidad de lo probable!…

Rubén Darío