El lamento de Dor-lómin

amaneceres…

amaneceres

La noche blanca

Cuando la sombra cae, se dilatan tus ojos,
se hincha tu pecho joven y tiemblan las aletas
de tu nariz, mordidas por el dulce veneno,
y, terrible y alegre, tu alma se despereza.

Qué blanca está la noche del placer. Cómo invita
a cambiar estas manos por garras de pantera
y dibujar con ellas en tu cuerpo desnudo
corazones partidos por delicadas flechas.

Nieva sobre el espejo de las celebraciones
y la nieve eterniza el festín de tus labios.
Todo es furia y sonido de amor en esta hora
que beatifica besos y canoniza abrazos.

Para ti, pecadora, escribo cuando el alba
me baña en su luz pálida y tú ya te has marchado.
Por ti, cuando el rocío bautiza las ciudades,
tomo la pluma, lleno de tu recuerdo, y ardo.

Luis Alberto de Cuenca

 

Anuncios

2 comentarios

  1. Gatita de Mitxel

    Y cuántos ecos me devuelven a mí
    las paredes sin ausencia,
    amelocotonados todos,
    todos,
    incluso yo,
    llenos de tus huellas…

    Roza la alborada mi piel
    mientras hago filigranas de humo,
    y todos esos ecos cantan
    murmuran y levantan
    rizos de memoria y brasas
    que encandilan y holograman
    dentro de mi mente
    tu querencia.

    Maullando a la luna
    se extiende mi garganta
    hoy sin dedos,
    y estrangulado vuela tu nombre
    celebrando esos ecos
    con la tinta que empuñan
    en mis manos,
    cada uno de tus reflejos… ❤

    Le gusta a 2 personas

    29 septiembre, 2015 en 21:02

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s