El lamento de Dor-lómin

licantropías…

licantropiasCarta al lobo

Querido Lobo:
Llego aquí después de cruzar el mar abierto del bosque,
el mar vegetal que habitas,
el abierto de ira en la oscuridad y la luz que lo cruza
a hurtadillas,

en su densa, inhabitable noche de aullidos que impera
incluso de día o en el silencio

mar de resmas de hojas
que caen y caen y crecen y brotan, todo al mismo tiempo,
de yerbas entrelazadas,
de mareas de pájaros,
de oleadas de animales ocultos.

Llegue aquí cruzando el puente que une al mundo
temeroso con tu casa,

este lugar inhóspito,
inhóspito porque esta la mar de habitado,
habitado como el mar.

En todo hay traición porque todo esta vivo…

Por ejemplo, aquello, si desde aquí parece una sombra,
¿hacia donde caminara cuando despierte?
Como fiera atacara cuando pase junto a él,
cuando furioso conteste el sonido de mis pasos.

Así todo lo que veo.
En todo hay traición

…era el camino, lobo,
la ruta que me llevaba a ti…

Escucha mi delgada voz, tan cerca.
Ya estoy aquí.

Escoge de lo que traje lo que te plazca.
Casi no puedes mirarlo,
insignificante como es,
perdido en la espesura que habitas.
Estoy aquí para ofrecerte mi cuello,
mi frágil cuello de virgen,
un trozo pálido de carne con poco, muy poco que roerle,
tenlo, tenlo.
¡Apresura tu ataque!
¿Te deleitaras con el banquete?
(No puedo, no tengo hacia donde escapar
y no se si al clavarme los dientes
me miraras a los ojos).

Reconociéndome presa
y convencida de que no hay mayor grandeza que la del
cuello de virgen entregándose a ti,

ni mayor bondad que aquella inscrita en tu
doloroso,
lento
interminable
y cruel
amoroso ataque,

cierro esta carta.
Sinceramente tuya,

                                   Carmen.

Carmen Boullosa

 

Anuncios

4 comentarios

  1. Gatita de Mitxel

    jajajajajajajaja…
    Inclinando el cuello.
    Inmediatamente.

    Le gusta a 1 persona

    1 abril, 2015 en 18:03

  2. Gatita de Mitxel

    Postdata en una postdata que nunca es de tinta ni se acuesta en el papel… y queda tras las bambalinas. A la sombra de un árbol cuya corteza reza las huellas de unas garras, el aliento contenido del lobo cuando no es lobo, y la sonrisa secreta de esta mujer. Y dos iniciales.

    Abarloada a tus dientes
    se mece mi cuerpo
    como el cascarón
    que atraviesa una tormenta
    trepando cada ola casi de través…
    Mis amuras, mi manos,
    remando el deseo de tu nuca,
    pelo crespo de gruñidos
    que llenan el vacío
    inusitado de mis dedos.
    No tengo permiso
    para tocarte…
    Pero mi frente se ahoga de espumas,
    se comba, se vence,
    sometida a tu hombro
    de lobo
    que mordiendo mi cuello virgen
    me hace renacer.

    ¿Me atacarás otra vez
    aunque mi cuello ya no sea virgen
    y mi mente ya esté llena de palabras?

    ❤ ❤ ❤

    Le gusta a 1 persona

    1 abril, 2015 en 17:54

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s